sábado, 13 de octubre de 2007

PIERRE-AUGUSTE RENOIR. BIOGRAFÍA Y OBRA

Pierre-Auguste Renoir nació en Limoges (Francia) en 1841. Estudió en las Escuelas Cristianas, y desde pequeño mostró gran afición por la música y el dibujo, lo que lo llevó a trabajar como decorador de porcelanas en la empresa "Lévy Frèvres" y posteriormente en la empresa de tejidos Gilbert.
Decidido a dedicarse a la pintura, estudió en la Escuela de Bellas Artes y frecuentó el taller del Charles Gleyre. Allí conoció a Bazille, a Sisley y a Monet.
 Cuando Gleyre cerró su taller, Renoir y sus tres amigos fueron a Fontainebleau para pintar al aire libre siguiendo las enseñanzas de la escuela de Barbizón. Se interesaron por captar la luz directamente del natural y por los efectos cromáticos y lumínicos. Así van desarrollando numerosos conceptos del Impresionismo.
Renoir enviará varias obras al Salón Oficial que serán rechazadas. Esto mismo les ocurrirá a sus compañeros impresionistas, por lo que en 1874, deciden celebrar una exposición conjunta en los locales del fotógrafo Nadar. Fue la primera exposición impresionista, a la que Renoir envió su obra El palco.
Desnudo al sol (1875), representa a una la modelo que posa semidesnuda, dejando ver su torso. Lo principal en este cuadro son la luz y el color, y en segundo término, la figura humana. La luz que incide sobre su cuerpo crea un atractivo juego de luces y sombras, los contornos aparecen difuminados pero no se pierden las líneas de la figura.
Baile en el Moulin de la Galette (1878), es una de las obras más famosas del impresionismo. Le Moulin de la Galette era un molino situado en la cima de Montmartre, un lugar de ocio para la bohemia parisina, donde se organizaban bailes amenizados con una orquesta.


Baile en el Moulin de la Galette, de Renoir


Renoir, en su deseo de representar la vida moderna, inmortaliza este lugar, plasmando la impresión de un momento. Es una escena al aire libre, una reunión de jóvenes para divertirse. Su principal interés reside el tratamiento de las figuras y en la representación de la luz.
En el lienzo La señora Charpentier con sus hijos, se preocupa por captar la atmósfera de los interiores.
El almuerzo de los remeros representa a un grupo de trabajadores divirtiéndose. Es una escena vital, alegre, dinámica. Para realizar este cuadro el artista reunió a sus más cercanos amigos y modelos en la terraza de "L´Auberge du Père Fournaise", un restaurante famoso en la isla de Chatou, al oeste de París y a orillas del Sena.

Pirre-Auguste Renoir:  El almuerzo de los remeros

En primer plano a la izquierda, la muchacha de perfil con el perro, es Aline Charigot, la que más tarde se convertirá en su esposa. A su lado, de pie y con sombrero de paja está Alphonse Fournaise, propietario del restaurante. Su hija, a la derecha de él y apoyada sobre la baranda, escucha al barón Raoul Barbier, un íntimo amigo de Renoir.
A la derecha, aparecen sentados la actriz Ellen Andrèe y el artista Gustave Caillebotte junto al periodista Maggiolo, este último, de pie.
La escena es alegre, jovial, de gran realismo y dinamismo. A pesar de la utilización del color negro, todo el espacio está tocado por la luz. Es un trabajo minucioso, de pequeñas manchas y con un rico colorido.
Hasta 1879 había formado parte de las tres exposiciones de los impresionistas, pero a partir de ese año deja de hacerlo, prefiriendo por el contrario, exponer en el Salón Oficial para poder ganarse así el favor de la crítica, de los marchantes y de los coleccionistas. Irá apartándose cada vez más de la técnica del Impresionismo.
En 1881 realiza un viaje a Italia, visitará Venecia, Florencia y Roma, donde podrá admirar las obras de los maestros del Renacimiento y del Barroco, especialmente Rafael. En estos años, la pintura de Renoir vive un periodo de crisis, conocido como "periodo seco". Llega a la conclusión de que no sabe pintar y que debe aprender a introducir el dibujo en sus obras. Se interesará por la pintura de Ingres y cuidará más su dibujo, haciendo hincapié en el modelado, al tiempo que emplea un colorido más frío y suave.
En La Maternidad, la definición de las líneas y de la luz demuestra que ya se había alejado de la pintura de los impresionistas.
Los paraguas,. RenoirSu lienzo Los paraguas, es el punto de inflexión de su producción. Sigue representando el bullicio y la vitalidad, pero la tonalidad es más fría, limitado por la línea, sobre todo los paraguas, de formas geométricas contundentes.
Las Grandes Bañistas es un excelente ejemplo de su nueva manera de pintar. Adopta contornos precisos y un colorido frío. A pesar de ello, las modelos comunican una intensa sensualidad y alegría de vivir.
Sus continuos ataques de reuma lo llevaron a buscar un clima más apacible, por lo que se traslada a Cagnes, sobre todo en invierno. Las dolencias reumáticas, cada vez más fuertes, atacan a sus piernas y brazos. Como no podía caminar, lo llevaban en silla de ruedas hasta el caballete. La deformidad de sus manos le obligaba a atarse los pinceles entre los rígidos dedos para poder pintar. Pero Renoir no se desanimó y su capacidad de trabajo fue excepcional hasta que en 1919 murió.
Las obras de su etapa madura están caracterizadas por un potente modelado. El color es aplicado con pinceladas rápidas y relajadas, las tonalidades rojizas serán las preferidas. Recupera el interés por la luz de sus años juveniles. Será célebre por sus desnudos femeninos, de formas gruesas, que pueden recordar a Rubens. Destacan Desnudo tumbado de espaldas y Las Bañistas.
Pierre-Auguste Renoir consideró a esta última como la síntesis de las investigaciones de toda su vida. Presenta el volumen, el color, la luz, el cromatismo nacarado y la figura femenina.

viernes, 12 de octubre de 2007

EDGAR DEGAS. Biografía y obra.

Edgar Degas, nació en París en 1834 en una familia rica y culta. Empezó la carrera de Derecho, pero pronto la abandonó para dedicarse a la pintura.


Edgar Degas


Fue alumno de Louis Lamothe, un discípulo de Ingres. Completó su formación con visitas al Louvre y con viajes a Italia, donde estudió a los grandes maestros del Renacimiento.
Dada su gran admiración por Ingres, comenzó pintando temas históricos como por ejemplo Las muchachas espartanas provocando a la lucha a sus compañeros. Aquí representa a las jóvenes de la antigua Esparta que incitan a los jóvenes a pelear contra ellas y se observa ya su preocupación por la luz y el movimiento.

A partir de 1865, influido por el movimiento impresionista, abandonó los temas académicos para dedicarse a una temática contemporánea. Amigo de Pisarro, Renoir, Monet y Manet, participó en siete de las ocho exposiciones del grupo. A éstos le unía el deseo de representar el instante, lo espontáneo, pero le separaba, el rechazo de la pintura al aire libre. Degas prefería trabajar en su taller, no se interesó por el paisaje ni por plasmar los efectos del cambio de la luz y la atmósfera. Le interesaba representar la vida moderna, centrándose en el ser humano y especialmente en la mujer.
La preocupación por captar el movimiento con fidelidad, le llevó a obsesionarse con temas como las bailarinas o las carreras de caballos. Estudió a las bailarinas desde el punto de vista del espectador, tras el escenario, en el escenario, en los descansos y en los ensayos.
Clase de danza se trata de una composición cuidadosamente construida. En el centro del salón, se encuentra el profesor de danza, que se dirige a la bailarina enmarcada por la puerta, mientras que en el fondo, otras bailarinas hacen sus ejercicios de estiramiento.
Consigue dar una gran sensación de perspectiva y de profundidad a través de la muchacha que está de pié, al fondo, con los brazos en jarra, repitiendo la pose de la bailarina del primer término. Logra crear una diagonal que sigue la línea del entablado del suelo.



Clase de danza, de Edgar Degas

El contraste entre el espacio vacío de la parte inferior derecha del lienzo es un recurso muy utilizado por el autor, así como la composición diagonal, que conducen la mirada hacia el fondo.
El número de tonos es muy reducido. El color predominante es el blanco de los vestidos, que contrasta con los vivos colores de los lazos.
En Ensayo de ballet en el escenario, Degas se sitúa en uno de los laterales del escenario para mostrarnos un ensayo. Reproduce los instantes previos al inicio, el momento en el que las bailarinas calientan de forma individual.
Las muchachas se van sucediendo en profundidad, distribuyéndose ordenadamente sobre el escenario. Juega con la luz creando fuertes contrastes entre las zonas iluminadas y las ensombrecidas.
Fue un gran observador de la mujer, por eso en sus obras, no sólo aparecen mujeres vinculadas al mundo del espectáculo, sino que también las encontramos en sus quehaceres cotidianos, como es el caso de las sombrereras, de las planchadoras y de las lavanderas. De esta manera, ofrece diferentes imágenes de las clases sociales femeninas de finales del siglo XIX.
La sombrerería es un retrato de las damas de la burguesía, que contrasta con las trabajadoras. Las burguesas, con abrigos y elegantes ropas, se prueban un nuevo modelo de sombrero. Mientras tanto, la sombrerera, sujeta dos modelos más para que la dama realice tranquilamente su elección.
Elaboró también un conjunto de óleos y pasteles dedicados a la figura femenina desnuda. Como deseaba pintar desnudos sin alejarse de la verdad, representó a un buen número de mujeres en las situaciones más íntimas, en el momento de bañarse o de secarse. Captó las poses más insólitas, naturales e instantáneas y eliminó el deseo. No se esforzó en hacerlas seductoras, sino que las despojó de todo su atractivo sensual y erótico.
En Mujer saliendo de la cama, Degas muestra a una mujer madura saliendo de la cama que se prepara para el baño matutino. En la zona baja de la izquierda se observa el barreño donde tomará su baño. La mujer está iluminada por un foco de que delimita las líneas de su cuerpo. Revela sin pudor su abultado estómago, sus poderosas piernas y su amplia espalda.
En El barreño, vemos a una joven que se agacha para coger una esponja. La escena provoca gran sensación de intimidad. La luz del sol, ilumina la estancia y el cuerpo de la muchacha. Es una obra muy colorista, que sirve de ejemplo de cómo compaginar su interés por el dibujo con la luz y el color.
En Mujer bañándose en un barreño, nos enseña a una joven en su intimidad, comportándose con total normalidad. La muchacha aparece agachada, recogiéndose el cabello con la mano derecha.
Durante la década de 1880, Degas comenzó a tener serios problemas de vista, aunque siguió pintando durante quince años más y utilizando los mismos motivos de siempre, hasta que finalmente, en 1917 muere en París.
Otra faceta destacada de su arte será la escultura, donde sigue interesándose por el movimiento, por la luz y por la atmósfera. No encontrarnos de nuevo con dos de sus temas preferidos, la movilidad de los caballos y sus queridas bailarinas.

jueves, 11 de octubre de 2007

CLAUDE MONET. OBRA Y BIOGRAFÍA


Claude Monet (1840-1926) es el verdadero promotor del Impresionismo, al que siempre se mantuvo fiel.
Nació en 1840 en París, pero la mayor parte de su infancia y adolescencia transcurrió en Le Havre. Su vocación artística comenzó cultivando la caricatura, a los quince años ya gozaba de cierta reputación como caricaturista, realizando numerosas caricaturas de los habitantes de Le Havre. De la mano de Boudin se inició a la pintura al aire libre, representando marinas y escenas de playa.


Mujer con sombrilla. Claude Monet


Cuando decide dedicarse a la pintura, va a París atraído por Delacroix, Corot y Daubigny. Acude a la Academia Suisse, que ofrecía a los alumnos total libertad para trabajar ante los modelos vivos. Sin embargo, a los dos años de su llegada a París, tuvo que abandonar su aprendizaje y cumplir el servicio militar. En 1862, después de su licenciamiento regresa a Le Havre y prosigue con su actividad como pintor. Retoma el contacto con Boudin y conoce a Jongkind, paisajista holandés a quien Monet considera su verdadero maestro, el que educó su percepción visual.
Ese mismo año, Monet vuelve a París e ingresa en el estudio Gleyre, allí conoce a Bazile, Sisley y Renoir, pintores franceses con los que más tarde formará el grupo impresionista. Con Bazile va a pintar del natural al bosque de Fontainebleau, cerca de Barbizón. También irán a la célebre Ferme Saint-Simeón, en la costa normanda, que es el punto de encuentro para los pintores de marinas y que desempeña un papel similar al de Barbizón en el bosque de Fontainebleau.
En 1866, durante su estancia en Ville d´Avray, creó excepcionales cuadros de figuras con paisajes. Almuerzo al aire libre se trata de una reunión de amigos en la naturaleza. Es una excusa para representar el paisaje con objetos que se transforman con la luz. Es un estudio de luz y color, aunque de momento aquí, la luz sólo modifica el color, no dibuja la forma, ya que esto es algo que creará más adelante.
Para Mujeres en el jardín, posó la modelo Camille Doncieux, mujer que poco después se convertiría en su esposa. Monet presentó esta obra al Salón de 1867 y fue rechazada por el jurado.


Mujeres en el jardín. Claude Monet


Tras una época de penuria económica, en otoño de 1871, Monet se traslada a Argentuil, donde pasará una de las temporadas más felices de su vida. Pintaba a menudo en las aguas del sena, sobre un bote que había convertido en una especie de taller flotante. Se interesaba por representar los efectos de la luz y el color en los paisajes. Durante este periodo produjo Las barcas, regatas en Argentuil, prescindiendo del color negro. La iluminación proviene de las velas y de los reflejos de la superficie del agua del río.
Su estancia en Argentuil fue clave para la fijación del grupo y de las normas impresionistas, que dieron la espalda al arte oficial. Renoir, Sisley, Pisarro, Cézanne, Degas, Gaullaumin y Morisot junto con Monet decidieron organizar una exposición privada fuera de la influencia del Salón Oficial. En 1874 celebraron su primera exposición colectiva en la Sala del fotógrafo Nadar. Monet envió a la muestra Impresión, sol naciente, obra por la que el crítico Leroy los denominó de forma peyorativa impresionistas. La observación del mundo cambiante y el estudio de la atmósfera en continuo movimiento lo lleva a representar un momento concreto, la salida del sol y el reflejo de los rayos sobre las tranquilas aguas del mar.
En las composiciones de este periodo, Monet aplica el color con pinceladas cortas y vigorosas. Esta técnica viene determinada por la espontaneidad y la inmediatez que exige la pintura al aire libre a la hora de captar una impresión de la naturaleza.
El grupo realizó siete exposiciones más y Monet participó en cinco.
En 1878, Monet, su esposa y sus dos hijos se instalan en Véthuil, pequeña población a 70 kilómetros de París, junto al Sena. Ocupan una vivienda que comparten con Ernest y Alice Hoschedé. Tras la muerte de su esposa Camille, se refugia en una pintura donde comienza a abandonar las figuras para dedicarse al paisaje puro interesándose por captar la luz a diferentes horas del día en un punto determinado. Ejemplo, El deshielo de Vétheuil o Iglesia de Vétheuil.
Finalmente, buscará un lugar adecuado para poder desarrollar su trabajo. Lo encuentra en Giverny, donde se establecerá definitivamente con su nueva pareja, Alice Hoschedé y los hijos de ambos. Compró una casa y un terreno con un arroyo y un estanque, que será motivo de inspiración durante sus últimos años. En El estanque con nenúfares representa precisamente ese estanque lleno de nenúfares con el puente japonés.


El estanque con nenúfares. Monet


Durante estos años también trabajó en otras series, examina el mismo tema a diferentes horas del día, estaciones y condiciones metereológicas. No busca los detalles, ya que éstos se diluyen en busca de una impresión.
En La catedral de Ruen, la catedral parecía invariable, pero la influencia de la luz la transformaba constantemente. La serie no tiene un color irrefutable, sino que se manifiesta en diversos colores respondiendo a los efectos ópticos creados por la luz natural en ese instante.
La serie de La estación de Saint-Lazare, la realizó en París, instalado en el andén de la estación durante varias jornadas. Se trata de una escena cotidiana, pero Monet hace hincapié en la atmósfera vaporosa, contaminante, que da un carácter de difusión al ambiente.
La salud de Monet irá deteriorándose cada vez más hasta que en 1926 fallece en su hogar.

miércoles, 10 de octubre de 2007

EDUARDO MANET. BIOGRAFÍA Y OBRA

El pintor francés, Edouard Manet, es uno de los iniciadores del Impresionismo.
Nació en París el 23 de enero de 1832. Formaba parte de una familia alto burguesa. Su padre, Auguste, era jefe de personal del Ministerio de Justicia y su madre, Eugénie-Désirée, era hija de un diplomático.

Eduardo Manet: Música en las Tullerías (1862)

Sus primeros contactos con el mundo artístico se producen durante su etapa escolar. Su tío materno es quien le enseña las primeras nociones y lo acompaña a sus clases de dibujo al Museo del Louvre. Cuando acaba el colegio, su padre quiere que estudie derecho. Pero Manet no desea ser abogado, por lo que decide presentarse al examen de ingreso en la Academia Naval. Es rechazado, pero su deseo de navegar es tan grande que se alista en un buque mercante. A su regreso a París, vuelve a intentar ingresar en la Academia Naval, aunque no tiene éxito.

Con el consentimiento paterno, decide iniciar los estudios de pintura en el taller de Thomas Couture. Las clases se completaban con visitas a museos. En 1856, abandonó el taller, ya que consideraba anticuadas las enseñanzas del maestro.

Completó su formación viajando por Italia, Holanda, Alemania y Austria, donde copiaba a los grandes maestros. También visitó España, quedando impresionado con las costumbres, el folclore y el mundo de toreros. Frans Hals, Diego Velázquez y Francisco de Goya, son las principales influencias en su arte.
Manet empezó pintando temas de género, mendigos, pícaros, personajes de café y escenas taurinas españolas como el Guitarrista español o Lola de Valencia. Y, poco a poco, fue incorporando escenas de la vida parisina del momento, como Música en las Tullerías.
Frecuentó la tertulia del café Guerbois y se relacionó con Degas, Monet y Pissarro, iniciándose así su relación con el grupo impresionista. En realidad, nunca fue un impresionista en sentido estricto, ya que no participó en ninguna de las exposiciones del grupo y se negó a identificar su trabajo con este movimiento.
Manet pintó su ciudad y la vida moderna y las representó tal como son, sin tapujos. Esta es la razón principal por la que su obra provocó el rechazo y la crítica. Para captar la realidad y la fugacidad empleó una pincelada rápida, directa y empastada, rasgo característico del Impresionismo.
Biografía del pintor Eduardo Manet
Música en las Tullerías (1862)
El tema es un concierto en el jardín del palacio de las Tullerías, al que asisten los personajes más destacados de la burguesía parisina.
Se trata de una obra de estudio, en la que incluye algunos retratos de sus amigos, para los que se sirve de fotografías. Por ejemplo, están presentes su modelo favorita, Victorine Meurent y Baudelaire, que es una silueta esbozada, situada detrás de la primera dama de blanco, empezando por la izquierda.
También puede identificarse al propio Manet, con sombrero de copa y barba, en el borde izquierdo de la composición.

Utiliza los fuertes contraste entre blancos y claros con el negro y consigue crear una iluminación natural que hace pensar que se trata una escena al aire libre.

Desayuno sobre la hierba (1863)
El cuadro representa un desayuno o almuerzo en un bosque, cerca de Argenteuil. En esta obra, Manet realiza un desnudo en un paisaje. La mujer desnuda es su modelo favorita, Victorine Meurent, y junto a ella están al escultor holandés Ferdinand Leenhoof y su propio hermano, Gustave. Se encuentran entre los árboles y, al fondo, sitúa a otra joven que sale del baño.


Desayuno sobre la hierba (1863). Eduardo Manet

El cuadro fue muy criticado por el público. Aunque las escenas del ocio en el campo no eran una novedad, resultó chocante el contraste entre la desnudez de la joven y los dos hombres que la acompañan.
Olimpia (1863)
Se inspira en la Venus de Urbino de Tiziano, pero Manet sustituye a la diosa veneciana del amor y la belleza por una prostituta parisina, desnuda y tumbada sobre un diván. La modelo es Victorine Meurent.

Olimpia. Eduardo Manet

Le acompaña su dama, una mujer negra con un ramo de flores, cuyo rostro se confunde con el fondo oscuro y contrasta con los tonos claros de su vestimenta. A los pies de Olimpia aparece un gato negro, que es símbolo de la ambigüedad, de la inquietud y de las relaciones promiscuas y eróticas.
A través del predominio del blanco y el negro consigue crear un ambiente íntimo y sensual.

Su Olimpia resultó escandalosa ante los críticos de la época, ya que no aparece ni idealizada ni avergonzada con su trabajo.
Retrato de Émile Zola
Émile Zola era un gran aficionado a la pintura y defendía a los pintores que eran rechazados por la crítica oficial. En 1866, Zola alabó a Manet, y éste, en reconocimiento por el apoyo, le dedicó este retrato.


Retrato de Émile Zola. Manet


Se representa al escritor sentado ante un escritorio, con un libro en la mano y sobre la mesa, está el folleto azul que el escritor había redactado para defender a Manet.
Otras obras famosas de Manet son Argenteuil, El balcón, El almuerzo o El bar del Folies-Bergére. Se le ha considerado como el artista que inaugura la pintura moderna francesa

jueves, 4 de octubre de 2007

MIGUEL DE UNAMUNO. Que es de tu vida, alma mía?





Qué es tu vida, alma mía?, ¿cuál tu pago?,
¡Lluvia en el lago!
¿Qué es tu vida, alma mía, tu costumbre?
¡Viento en la cumbre!



¿Cómo tu vida, mi alma, se renueva?,
¡Sombra en la cueva!,
¡Lluvia en el lago!,
¡Viento en la cumbre!,
¡Sombra en la cueva!



Lágrimas es la lluvia desde el cielo,
y es el viento sollozo sin partida,
pesar, la sombra sin ningún consuelo,
y lluvia y viento y sombra hacen la vida.


martes, 2 de octubre de 2007

LUIS CERNUDA. LA SOMBRA



Al despertar de un sueño, buscas
Tu juventud, como si fuera el cuerpo
Del camarada que durmiese
A tu lado y que al alba no encuentras.

Ausencia conocida, nueva siempre,
Con la cual no te hallas. Y aunque acaso
Hoy tú seas más de lo que era
El mozo ido, todavía

Sin voz le llamas, cuántas veces;
Olvidado que de su mocedad se alimentaba
Aquella pena aguda, la conciencia
De tu vivir de ayer. Ahora,

Ida también, es sólo
Un vago malestar, una inconsciencia
Acallando el pasado, dejando indiferente
Al otro que tú eres, sin pena, sin alivio.